viernes, julio 06, 2012

Cagueta

No tengo tapujos en considerarme un cagueta militante, un cagueta por convicción.

Ante situaciones de riesgo, violentas o incontroladas tiendo a dar un paso hacia atrás, a no jugármela, tanto a nivel de situaciones sobrevenidas, en una discusión, en un viaje en carretera o ante una coyuntura peligrosa, como frente a decisiones personales fáciles de planificar.

Me gusta tanto correr que no practico esquí para no joderme de por vida un menisco, me siento tan torpe en el agua que nunca haría surf por no ahogarme, me produce tanto respeto la carretera que nunca me compraría un motarrón para viajar por el mundo.

Hay quien ve en el riesgo pasión por la vida, yo veo en el riesgo la torpeza de perderla.

A mí me gusta tanto vivir que no me la juego por un día de adrenalina por las nubes.

Mis experiencias personales me han hecho conocerme lo suficiente como para saber que mi cuerpo sabe reaccionar ante la violencia con coraje, lo que me parece un buen argumento como para no exponerme más allá de lo necesario.

No tengo interés en hacer turismo por lugares del planeta con índices de secuestro o asesinatos explosivos, el mundo es suficientemente ancho como para no tener que viajar con chaleco antibalas si no es por alguna buena acción.

Es evidente que no se puede ir por la vida con miedo, porque la desgracia o el infortunio te puede llegar paseando por los Campos Elíseos de París o en la bañera de tu casa, simplemente evito potenciar el vivir menos o peor por una bravata de un día.

¿Admiro a la gente valerosa?

Admiro a la gente que utiliza la valentía que yo no tengo para conseguir un mundo mejor, las que lo hacen por darse importancia a ellos mismos me resultan igual de mediocres que yo, siendo cagueta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias. Comparto sus miedos

LAS COSAS... dijo...

Yo también comparto esos miedos