domingo, marzo 21, 2010

Triste anonimato

La gran fuerza mediática de internet ha abierto la posibilidad, hasta ahora inédita en la prensa mundial, de dar la palabra en directo a los lectores para comentar las noticias tal como ellas se van produciendo, y narrando.

Lo que en principio se presenta como una ventana atractiva, fresca, sana socialmente, a veces, en un altísimo porcentaje de ocasiones, se convierte en un estercolero donde, gracias al anonimato que da el poder expresarse sin más que dar un nombre inventado, impera el 'todo vale'.

Salen entonces las peores expresiones, si obviamos las garrafales meteduras de pata ortográficas o gramaticales, las de corazones podridos y amargados que se chulean del mundo desde su miserable posición de cobardes topos cibernéticos.

Me duele la no existencia de una mínima moderación por parte, al menos, de la prensa profesional, para evitar tantos insultos, mal habla, despropósitos, fascismo, racismo, homofobia, sexismo, machismo, falta de respeto, imbecilidad, xenofobia.

¡Triste práctica la de expulsar la bilis en forma de comentarios anónimos de seres que no tendrían agallas para insultar mostrando el rostro!

Sé que no sólo es en España, pero eso no me consuela para comprobar el escaso nivel y falta de educación que estas ventanas muestran de nuestra sociedad.

Donde esté la educación y el respeto...

2 comentarios:

LEO MARES dijo...

Sabido es que la libertad se confunde con el libertinaje, o eso me decían los curas. Qué sabrían ellos de la libertad :-) Un abrazo nada anónimo

Anónimo dijo...

Y es que hay perros que son más educados y respetuosos que ciertas personas...sí, los que han sido adiestrados...igual habría que adiestrar a estos "anónimos"...

Un saludo
Jose