domingo, marzo 14, 2010

La sonrisa americana

Ni todos los prejuicios del mundo ni mi negación por principios a distinguir entre patrias, me pueden llevar a dudar de que, estadísticamente, el pueblo americano es simpático. Más concretamente, y para no traicionarme, el ciudadano neoyorquino de raza blanca.

Cuatro viajes que suponen, sumándolos, más de un mes pateándome las calles de Manhattan, me permiten aseverar, tal vez equivocadamente, dicha afirmación.

Si hablase sólo de camareros de restaurante, se podría concluir que su simpatía no es sino estrategia por conseguir la propina, que supone tres cuartas partes de su sueldo. Pero no. Los camareros mejicanos, abundantísimos, no son simpáticos, sino serviciales. En cuanto oyen, además, tu acento español, hacen por parapetarse tras su inglés aprendido en las cocinas en una reacción comprensible de orgullo en carne viva. Camareros negros, no sé la razón, hay menos que el porcentaje medio de población. Y no son amables. El negro neoyorquino es ácido en el trato. Aquí hay elementos de análisis que, de tan evidentes en apariencia, no voy a exponer. Pero como muestra un botón, en todo nuestro recorrido por el MoMA no vi una sola persona de color entre los visitantes.

Cruzarte en el metro, en un museo o en Central Park, con un neoyorquino anglosajón es obtener de seguro una sonrisa o una respuesta amable, incluso existe una predisposición impensable en un londinense, menos aún en un parisino, por ayudar.

Con toda su ingenuidad, sus guerras abiertas, su capitalismo masacrador, el neoyorquino blanco es un ser simpático, que no te niega nunca la sonrisa.

Ésa, al menos, es mi percepción. Simplista, como toda generalización. Pero estamos en este mundo, así lo entiendo yo, para buscar nuestras verdades.

2 comentarios:

nosequé dijo...

¿Lo de ver una persona negra en un museo, no será tal vez, porque tienen pocos dolares? ¿O no hayan tenido oportunidad de una educación?

Anónimo dijo...

¿ Y tú te asustabas por la pregunta que lanzó Sarkozi hace unos meses sobre qué es ser francés?

Estoy de acuerdo con NOSEQUÉ...Probablemente la preocupación de muchos afroamericanos sea la de llenar el estómago, o de poder ir a un médico. El museo para después.

ANTÍPODAS