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lunes, julio 22, 2013

Baguette

De mis tiempos parisinos, cuando bajaba a la boulangerie justo bajo mi casa, en la esquina entre la rue Saint-Jacques y el Boulevard Port-Royal, la secuencia venía a ser más o menos la siguiente para comprar un baguette (recién hecho, de los que se deshacen en la boca):

–– Bonjour Monsieur

–– Ça va?

–– Qu'est-ce que vous désirez?

–– Une baguette

–– Voilà Monsieur, quoi d'autre?

–– C'est tout!

–– Parfait

–– Merci

–– Je vous souhaite une bonne journée

–– Moi aussi

–– Au revoir

–– Au revoir

La mujer, pelirroja de pelo corto y ojos azules, más bien gordita, nunca te miraba a los ojos y te deseaba una jornada perfecta poniendo cara de sabueso y pendiente más del siguiente en la cola que de uno mismo, que se sentía transparente entre tantos halagos.

Cuando, en Sevilla, bajo a comprar el pan veo como una chavala le dice al tendero:

–– Un bollo

–– Toma

Los holas, gracias y buenos días, no siempre pero a menudo, están en la mirada.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Es evidente, estamos a años-luz de Europa. En particular, Sevilla está muy atrasada. Los sevillanos son en general gente muy abierta, hospitalaria pero con muy poca educación y respeto hacia el medio ambiente.

Estoy muy cansado de ver como chavales adolescentes tiran al suelo toda clase de inmundicia, papeles, cáscaras de pipas, bolsas incluso restos orgánicos. Chavales e incluso padres de familia. Las calles de mi ciudad están muy sucias y descuidadas. Envidia que me da cuando viajo por otras ciudades del norte de España y Europa. Cuántas veces he coincidido en el cine con un grupo de personas mayores hablando durante la película, molestando a los demás espectadores. Ya casi nadie da los buenos días en una parada de autobús, ni en un comercio ni en ningún sitio. Y qué decir sobre el ruido. La gente acostumbra a hablar alto casi gritando cuando vas en el autobús. Ahora en verano las plazas están a rebosar de gente joven (ninis)que hasta altas horas de la madrugada están dando voces,molestando a los vecinos. En este país está casi todo permitido. Viajas a Suiza y te das cuenta en qué mundo vives. Allí simplemente te multan por poner la lavadora a partir de las 10 pm en tu propia casa!! etc.. Los autobuses no pueden permanecer parados con el motor en marcha por más de 5 minutos (no lo recuerdo exacto).

En fin, que vergüenza de ciudad en la que vivo. Manuel

Las Cosas dijo...

Mi lectura no es esa... Pero es eso, la mía: prefiero una pescaera agitaná española que una panadera peripuesta francesa.
Pero no veo yo el tema nacionalidades como eje, no...

Víctor L. Briones Antón dijo...

Una prueba más de que la verdad en las palabras es relativa y son los actos los que hablan más fuerte.

Me gusta ese enfrentamiento entre bollo y baguette.

Anónimo dijo...

Parece que seguimos con los tópicos: esos hipócritas franceses...Pues aquí detrás de los miarmas a veces te caen puñales en la espalda.
Cambiamos de situación: un chiringuito de playa en Portugal o Francia, puedes comer y hablar con tranquilidad, los niños no molestan y disfrutas de la comida.Chiringuito de playa en Cádiz o Huelva por ejemplo, el personal hablando a voces y niños que no paran de dar por culo. LO siento me quedo con la boulangère o la pandaria ....

ANTÍGONAS CHEZ LA BOULANGÈRE