viernes, diciembre 20, 2013

Excepción

Recuerdo su voz ronca desde el día en que ingresé en Renault, por lo que puedo presumir de conocer a Pepe Puerto desde hace algo más de diecinueve años.

Hace unos días el director de la fábrica nos comunicó que habían llegado a un acuerdo, Pepe y la empresa, para que nuestro compañero se acogiera a la jubilación anticipada.

Siendo aún tan joven y pasional, se produjo un silencio de varios segundos antes de que asumiéramos el nuevo escenario; porque un nuevo escenario es, para todos los que trabajamos allí, no cruzarnos en nuestro día a día con él.

41 años en la fábrica, empezando desde aprendiz, simultaneando sus estudios universitarios con el trabajo, progresando escalón a escalón, a base de humildad y brillantez, Pepe es el ejemplo de la honestidad profesional que habría que enseñar en los grandes másters en los que gente joven se inscribe con ansias de comerse el mundo.

Fiel a la política de la empresa, respondiendo siempre con resultados, la clave de su éxito profesional ha sido la de anteponer siempre al ser humano como centro de cualquier plan de acción. No conozco a nadie que tenga una mala palabra hacia él, y me resulta imposible encontrar otro nombre, por más que busque, del que pueda decir lo mismo; porque cuando una persona establece sus relaciones, profesionales o personales (poco importa) utilizando como herramientas la transparencia, la escucha, el esfuerzo y la ejemplaridad los resultados llegan solos. Y el más importante de esos logros es el de ser una persona reconocida y unánimemente apreciada. ¿Qué mejor balance puede existir?

En este país lleno de podredumbre e inmersos en una dinámica de sociedad malherida y desencantada, son personas como él las que hacen creer que otro mundo es posible, que la ética debe funcionar como motor de las relaciones humanas, que la mejor forma de hacerse con una vida digna es a base de andar todas las etapas de forma pausada y coherente, sin dar empujones al de al lado ni querer subir a base de trompicones.

A la vuelta de vacaciones encontraremos el vacío de su silla, sí, pero no olvidaremos que nuestra fábrica existe, da empleo y es motivo de orgullo de nuestra sociedad sevillana gracias a personas con nombres y apellidos que, durante décadas y sin una sola salida de tono, lucharon con honestidad.

La única pena es que Pepe Puerto sea la excepción, y no la norma.

10 comentarios:

Manoli Puerto dijo...

Como hermana y fuera del ámbito profesional, te doy las gracias.
Es una persona íntegra y respetuosa para todo y para todos. Os echará de menos, pero es hora de que descanse y disfrute de "su juventud".

Un saludo.

Las Cosas dijo...

Gracias por llevar a palabras ese sentimiento que comparto totalmente. Este hombre es la expresión de muchas cosas buenas.
Saludos.

Anónimo dijo...

No puedo sino subrayar cada una de tus palabras dirigidas a nuestro amigo y compañero Jose.
Siempre recordaré mi etapa profesional que tuve la suerte de compartir con él, fue cuándo más crecí profesional y personalmente, y fue gracias a su sabiduría, humildad y generosidad.

Vaya desde aquí un fuerte abrazo para él.

Rivo

Anónimo dijo...

Salva. estoy totalmente de acuerdo con tus palabras, y con el resto de comentarios sobre Pepe.
Para mi ha sido y sigue siendo un modelo en muchos aspectos. La etapa que compartí con él me ayudó a crecer en muchos aspectos.
Cuando en una buena persona, llena de humanidad y de buenas intenciones y sentimientos, se une que es un gran técnico y un estupendo mánager, el resultado es un profesional efectivo y muy valioso para la empresa.
Lo echaremos todos, y yo personalmente, mucho de menos en la fábrica. Su ejemplo siempre perdurará en los que lo apreciamos. Ahora le toca descansar, y dedicar más tiempo a la familia. Bien merecido lo tiene.

Miguel A. Lago.

Antonio Viera Martinez dijo...

Muchas gracias a Pepe por ser como es.
Y muchas gracias a tí asalva por expresarlo así siendo portavoz de los sentimientos de tantos de nosotros.
Antonio Viera.

Anónimo dijo...

Comentarios muy merecidos todos. Para mi ha sido todo un orgullo trabajar a su lado durante cinco años, tiempo en el que mas he crecido profesionalmente, es una persona muy humana y con un gran nivel tecnico, a sido para mi un maestro.
Si Salvador el dia 2 de enero cuando vuelva a la fabrica no estara alli, pero habra dejado en mucha gente y sobre todo en mi un estilo de trabajo basado en la constancia, pasion y sentimientos buenos en lo referente a lo humano.
Desearle suerte en su nueva etapa, pudiendo disfrutar durante mas tiempo de su familia.
Saludos


Javier.G.Olmo

Pepe dijo...

Gracias Salvador por este relato tuyo de mi vida profesional por nuestra Fábrica, que está hecho con el corazón y los sentimientos de un buen amigo.
Gracias a todos por vuestros emotivos comentarios que me confirman la gran cantidad de amigos que me aprecian de verdad.
Un fuerte abrazo para todos y unas Felices Fiestas.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con lo expresado por Salva.
He tenido la suerte de vivir de cerca los ultimos dias laborales de Jose siendo mi Jefe, pero que para mi han sido más otras cosas : un amigo, un colaborador, alguien en quien confiar y del que siempre conseguí apoyos.
HA sido muy fácil trabajar con Jose y todavia no he he hecho la digestión de la noticia, creo que no quiero creermelo.
Por ultimo desearte Jose amigo que aproveches cada min de tu nueva etapa para ser FELIZ junto con tu familia.
Por favor, no cambies, como dice Salva, eres único, una excepción.

A.Ortiz

montse dijo...

Pepe Puerto. Un besito d montse q m acuerdo d ti.

Paco Puerto dijo...

HERMANO

No siendo muy dado a utilizar esta forma para expresarme, hoy tengo que hacer uso de ello después de haber leído vuestros comentarios sobre él.
En primer lugar agradeceros a todos y cada uno de vosotros especialmente a tí, Salva, las bonitas frases que le habéis dedicado y a las cuales naturalmente me sumo.Hoy yo me encuentro en la obligación, en el deber y en justicia de hacer uso del medio para deciros lo que pienso y siento.

Desde la imparcialidad que puedo tener, creo que será por mucho y para muchos de nosotros un valuarte de como se puede ser compañero, maestro y mando en una empresa como la nuestra durante una trayectoria tan larga que no voy a pasar a recorrerla porque casi todos la conocemos. Utilizando un simil taurino, tiene una mano izquierda que es con la que se ganan los trofeos, -en este caso los compañeros, colaboradores y amigos-, “impresionante”. Ahora se le define desde el lenguaje empresarial como management, a mí me gusta más llamarlo de otra manera utilizando una palabra de mi tiempo y que contenía grandes valores, MAESTRO.

Han sido 38 años por sendas laborales totalmente diferentes, aunque sintiendo día a día que tenía la gran suerte de tener a un hermano compañero. Sólo éstos últimos seis meses después de esta larga andadura son los que he podido estar directamente vinculado profesionalmente a él, poco tiempo, por fortuna para él, que le ha llegado la hora de poder disfrutar de su tiempo a su antojo y que otras personas de su entorno y fuera de él puedan también tener la posibilidad de conocerlo en cualquier faceta de su vida.

Por último os podía comentar defectos, pero son tan pocos y al lado de las virtudes, tan inapreciables, que no seré yo quien os lo vaya a relatar. PERFECTO no existe nadie, aunque mi mujer dice que hay una persona...

Hermano, tengo la suerte de poder seguir contando con tu compañía y cariño, espero que por muchos años, si Dios quiere.