martes, noviembre 02, 2010

Pablo

No es fácil encontrar una persona con quien estar casi un mes de viaje de trabajo, cambiando cada dos días de país, tomando aviones, metros, taxis, buscando bancos donde cambiar dinero, preparando presentaciones de trabajo, soportando la presión de personas desconocidas hasta ese momento en fábricas que visitamos por vez primera sin tener el más mínimo encontronazo o malentendido.

Ya tuve oportunidad de trabajar con él durante varios años, años muy tensos en que conseguimos hacer equipo a pesar de que nuestra juventud y las circunstancias hacían complicado conseguir los objetivos que la empresa nos solicitaba.

En este mundo actual donde a la gente se le hace un mundo cualquier mínimo reto, es un placer haber podido compartir una experiencia profesional y personal tan intensa con un tipo resuelto, simpático, dinámico y resolutivo.

Saber estar para defender la fábrica con argumentos sólidos y para tomarse las cervezas con los nativos de Indonesia o Corea, y hacerlo todo con la misma pasión y ningún mal gesto, todo un lujo.

2 comentarios:

Alforte dijo...

Tú lo has dicho, tener un compañero de trabajo como Pablo es una suerte porque es todo un lujo.

Laboro Kisses

Anónimo dijo...

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Fernando