miércoles, septiembre 22, 2010

Reverte

Hace unos meses, desde un foro literario en el que suelo intervenir, me invitaron a participar en una charla-conferencia-mesa redonda sobre las novelas de viaje. Acepté. En principio me lo propusieron como suplente porque había en el aire la posibilidad de un gran escritor. El tiempo pasó y como el escritor conocido no daba el sí definitivo, me confirmaron a mí como ponente. La jornada en cuestión es el próximo domingo y es en La Casa Encendida, en Madrid.

La invitación tenía cierto sentido. Mi anterior novela, 'Andrea no está loca', se puede encuadrar como 'novela de viaje'.

Cuando ya la organización me envió los billetes del AVE y yo pasaba mi tiempo libre leyendo a mansalva novelas de viaje, el escritor reconocido dio un sí tardío. Los convocantes, encantados con la presencia de este hombre considerarían brusco 'desinvitarme' a mí, así que tanto el escritor de best sellers como yo mismo estaremos allí el domingo. Él se llama Javier Reverte.

A Javier Reverte lo conocía pero no lo había leído. A contrarreloj me fui a una librería y compré obras de él. Leí 'Dios, el diablo y la aventura'. Más que novela era un estudio histórico de la figura de un jesuita misionero en tierras etíopes allá por el siglo XVII. Me gustó.

Con ciertos nervios por la conferencia en cuestión, hace un par de días leo en la prensa local que el señor Reverte daría una conferencia en Sevilla para presentar su última novela, 'Barrio cero', ganadora del Premio Fernando Lara. Lo haría en el Salón de Actos de la Cámara de Comercio. Oportunidad única para asistir, saludarlo, presentarme como próximo contertulio suyo y crear complicidades.

Pero no sabía dónde estaba la Cámara de Comercio.

Tras sucesivas llamadas que me llevaban de un teléfono a otro de forma surrealista, acabaron por confirmarme que la Conferencia tendría lugar a las ocho de la tarde de ayer martes en el Salón de Actos de la Cámara de Comercio. Di mi nombre y una explicación de por qué quería ir.

Y me fui para allá.

A las ocho en punto comenzó la charla. No había mucha gente y el señor Reverte parecía más joven y delgado que en las fotos. Comenzó a hablar del mito de Sísifo, el hombre que nunca llegaba a terminar la tarea que tenía encomendada, para pasar a hablar más tarde, de forma muy detallada, de las Ruinas de Itálica.

No entendía muy bien, hasta que el moderador le interrogó, llamándole por su nombre, Javier.

Fue muy fructífero asistir a una charla sobre los trabajos arqueológicos en las Ruinas de Itálica a lo largo del último siglo, a cargo del que fue su director y gerente, Javier... Verdugo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya vaya... siempre se aprende algo de los errores...

J.

Anónimo dijo...

No hay que fiarse nunca de la prensa......a no ser que nos agrade lo publicado.Esperamos con expectaciòn la segunda parte de tu relato despuès del domingo.
Por cierto,encantada de conocerte Salvador......Dali.

Un beso.

Nuria....Espert

lmarcos dijo...

Intentaremos que podáis verle, aunque sea dentro de unos meses, en el blog de las jornadas.

Y para el que tenga curiosidad, el foro se llama ¡¡Ábrete libro!! :)

Gincrispi dijo...

Hola, gracias por pasarte por mi blog y por dejarme ese comentario tan positivo. Te agrego a mi lista de blogs, nos leemos.


Saludos.

Anónimo dijo...

4 días sin postear...no me hagas esto!!!

Fernando

Ángeles Hernández dijo...

Pues aunque en el foro de Madrid estuvieras por "cortesía" no desmereciste nada al Sr. Reverte, ni a los otros dos escritores. Entre los cuatro componentes de la mesa lograstéis un brillante resultado y faltó tiempo para tantos comentarios como surgieron y el interesante debate que se suscitó.

¡Enhorabuena!.

A la espera de leer tu libro ("no te supe perder") te copio el link del relato del que te hablé.http://www.mercedespinto.com/2010/09/ha-venido-un-angel.html.

Como te dije, se admiten comentarios, aunque sean buenos.

Un placer haberte conocido. Seguiremos en contacto. Á.