miércoles, abril 28, 2010

¡Hay noches tan perfectas!

En que uno siente que todo tiene sentido.

Hay momentos en la vida tan plenos que uno cree haber encontrado el Gran Secreto de la existencia.

Miradas desde fuera, hacia adentro, de seres amados, de ti hacia tu amor; hay carcajadas tan sanas que no te explicas las complicaciones del vivir.

Un día recibes un chaparrón de cariño y comprendes la inmensidad de la Vida.

¿Por qué, en cambio, los hacemos tan fugaces, así de caros, rebuscados, esos encuentros con nuestro interior, la comunicación honesta con la persona amada?

El ser humano holgazanea la caricia, penetra en laberintos teniendo frente a sí la línea recta, el paisaje sereno de lo que son las claves del saber vivir.

Anoche, tras una cena espléndida de carne traída de San Sebastián, mi gran amor me escribió un mensaje para decirme lo alegre que le hacía vivir conmigo.

Benedetti lo decía: en el Amor no hay posturas ridículas ni cursis ni obscenas; en el no amor todo es ridiculo y cursi y obsceno.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre ha gustado que Benedetti tenga razón, hasta cuando me ha hecho ver que yo no la tenía.

Fernando

nosequé dijo...

¡¡Felicidades!!
Por esas noches maravillosas acompañadas de sus días.