domingo, marzo 24, 2013

Alaya

Tiene un aire de Matahari andaluza, soberbia, impasible, altiva, la juez Alaya.

Es imposible conocer el detalle de las informaciones que maneja pero, en cualquier caso, es de agradecer su trabajo de investigación de un caso tan grave, gravísimo, como es el de los ERE fraudulentos gestionados por la Junta de Andalucía.

Es difícil no avergonzarse como andaluz de todo lo que está saliendo a la luz, sin que sea necesario buscar argumentos que lo magnifiquen a partir de las circunstancias actuales de crisis extrema que padece nuestra sociedad.

En todo este entuerto, sin embargo, echo en falta una asunción de responsabilidades por parte del Presidente de la Junta: Griñán.

Me da igual que lo conociera o no, pero en cualquier caso debería dimitir y pedir disculpas.

Si no era consciente de que se desviaron 140 millones de euros de las arcas del gobierno andaluz hacia entidades inexistentes, a través de intermediarios que se lucraban a manos llenas, inventando expedientes que no existían, remunerando a trabajadores que nunca lo fueron, entonces no cabe más que decir que era, y es, un incompetente.

Si, por el contrario, habían llegado a sus manos informes en que se denunciaba todo lo que estaba ocurriendo su actitud es de complicidad con el delincuente.

Por inútil o cómplice, debe marcharse.

No podemos permitir que se nos siga gobernando dando por supuesto que somos tontos.

Adelante, juez Alaya. Hasta el final.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé si realmente la juez Alaya es soberbia o prepotente porque no la conozco pero lo que sí se es que es innegable su capacidad de trabajo, su valentía y su coraje para destapar y abrir las alcantarillas de la Junta de Andalucía.Ya no es cuestión de apartar las manzanas podridas de la cesta, lo que la ciudadanía está percibiendo es que toda la cesta está podrida.
Aquí en España y en particular en Andalucía nadie dimite. Nos roban, nos quitan la cartera y nadie sale a la calle a protestar. En esto se ha convertido Andalucía, en una cueva de ladrones que son los socialistos. Treinta y cinco años mintiendo a los andaluces y estamos a la cola de todo lo que significa progreso y bienestar. Una tierra de gente humilde y trabajadora convertida en una región pobre y atrasada.

Saludos, Manuel

Reyes dijo...

Me crucé con ella el otro día,yo salía de trabajar desde luego de un sitio mucho más utilitario que comparte dependencias con el edificio de justicia; y ella entraba con cara de cansada,pero firme en su caminar, a seguir despedazando la corrupción infame;reconozco que tiene aires de personaje literario ,con ese cutis de porcelana y sin embargo tan perseverante como está demostrando ser en este caso;intuyo hasta motivos personales para ese coraje infinito.Pero no me dejaré llevar por ensoñaciones con tintes hasta machistas;me esforcé por no parecer impresionada y seguí mi camino.Para que lo sepas,hay muchos otros ciudadanos que le lanzan el mismo mensaje a la jueza.Ánimo,señoría,hasta el final.