viernes, febrero 08, 2013

Universos

Es curioso pensar cómo todos los seres humanos nos sentimos centros del Universo.

Roza lo ridículo pero, al mismo tiempo, es sano.

Solemos hablar de nuestras vidas con cierta complacencia, explicamos nuestro día a día con un lenguaje  grandilocuente y nos reímos poco de nosotros mismos.

Incluso las personas más anodinas construyen su propia realidad en base a sentirse importantes, lo que tal vez tenga que ver con nuestro espíritu de supervivencia. Si nuestras rutinas diarias no estuvieran adornadas con ese barniz de autosatisfacción seguramente nos costaría muchísimo levantarnos cada mañana para volver a repetirlas.

Puede resultar, incluso, que el más lúcido sea quien menos bases energéticas encuentre para enfrentarse a diario a las exigencias menos transcendentes.

Somos millones de universos pequeñillos que viajamos por este espacio terrenal deslumbrándonos con nuestras luces propias, sin ver otras estrellas más brillantes que no hacen más que entorpecernos en el constante ir y venir hacia, muchas veces, ninguna parte.

Afortunadamente somos así.

1 comentario:

Alforte dijo...

Tenemos que ser conscientes de lo insignificantes que somos pero al mismo tiempo también saber lo maravilloso que es formar parte de este majestuoso universo, una mota de arena que pone su diminuta lustrosidad al servicio de una bella, inmensa y magnífica playa.
Bsote