domingo, abril 17, 2011

Lebrija

Como tantos otros fines de semana, hoy subía la autopista de Cádiz volviendo desde Conil. Conduciendo se hace difícil, pero como copiloto resulta sencillo distinguir la silueta de Lebrija en el horizonte, dejándola a la izquierda, en pleno valle del Guadalquivir, entre las marismas de arroz donde nos llevaba mi padre a David y a mí cuando pequeños para visitar las fincas en que trabajaba como perito agrícola, enseñándonos los aviones que fumigaban o las serpientes de agua que vivían en los arroyos.

Definitivamente no soy de campo.

Nunca estuve de manera consciente en Lebrija. Tal vez por aquella época alguna vez mi padre nos llevara.

No hay vez que pase y diga, la próxima vez me desvío y la visito. Sin prisas. Tiene que ser un pueblo grande, de fachadas encaladas y plazas con gente paseando tranquila.

Pero siempre queda en el olvido.

He estado en cuatro continentes y visitado decenas de países de todas religiones y culturas, pero no he pisado la tierra del mayor gramático en lengua castellana. No creo que se tardara mucho más de media hora en llegar desde mi casa, sin embargo tengo 43 tacos y sigo sin conocerla.

Sería una metáfora fácil decir que muchas vidas se desarrollan así, yendo lejos y no integrando lo cercano.

3 comentarios:

Violeta dijo...

Muy buena entrada, Salvador.
Te doy toda la razón. Hay veces que estamos deseosos de conocer todo lo de fuera, sin darnos tiempo a conocer las maravillas que tenemos alrededor.
Yo tampoco conozco Lebrija, creo, pero sí los pueblos de alrededor.
Mis padres son de los que les gusta disfrutar de la tierra, y visitar aquello que les trae recuerdos de la juventud.
Algún día tocará Lebrija...
Besotes

Rosalía dijo...

Pues a mí me pasa todo lo contrario. Me encanta conocer nuestros pueblos y ciudades. Me interesa -y mucho- conocer lo que fuimos y lo que somos, cómo fuimos y somos ... En mi caso es necesario para avanzar como persona.

bsos!

Anónimo dijo...

A veces tenemos auténticos paraísos a pocos kilométros o simplemente a unas cuantas horas de coche...La provincia de Teruel, Alto Campoo, allí donde Castilla y Cantabría se unen, el norte de Burgos y más cerca San Nicolás,Sanlúcar de Guadiana. He conocido estos sitios en los últimos años y la verdad, me arrepiendo de no haberlo hecho antes.Rosalía lleva razón, para concernos mejor como personas,es importante conocer lo que nos rodea.Incluso en nuestra ciudad, seguro que nunca hemos pisado muchos barrios, para ver cómo viven nuestros paisanos.Nos queda mucho por aprender.