lunes, febrero 07, 2011

Temps pourri

Así autolesionan su orgullo los franceses del norte cuando hablan de la meteorología de su país. 'Tiempo podrido'.

La semana pasada estuvimos unos días intensos en París. El frío era brutal y el viento helado hacía que aún lo pareciese más. Para colmo la primera noche no funcionaba bien la calefacción en el hotel y esa gelidez se colaba por las rendijas de las antiguas ventanas de madera.

Este fin de semana estuvimos en nuestro apartamento de Conil. La mañana, espléndida, me permitió dar un paseo de dos horas bajo un sol primaveral viendo al fondo el perfil de la costa africana.

Respiraba hondo y me sentía pleno.

Recuerdo un amigo, que vivía en el pirineo catalán, que exageraba diciendo preferir un árbol de esas montañas a todas las catedrales del mundo.

Si a mí me dan la oportunidad de vivir de nuevo en París, seguramente diré que sí, que me voy de nuevo para allá, mi amada ciudad. Pero eso no es óbice para que, mientras no lo disfrute, me recree en todo lo que hace de ella una ciudad invivible.

Su tráfico, el mal humor y su 'temps pourri'.

1 comentario:

Alforte dijo...

París,la descubrí por primera vez unas navidades de hace un par de años; jamás olvidaré la belleza que me supuso perderme por sus calles, solo comparable con el inolvidable frío que pasé.
French Kisses