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miércoles, febrero 09, 2011

Conexiones

Soy un convencido de que la vida hay que mirarla con ojos abiertos para entenderla porque, en cuanto te descuidas, te ves en medio de ninguna parte.

Tan cierto como que no hay verdades absolutas ni maneras únicas de interpretar la vida y, por ende, las relaciones humanas, lo es el hecho de que hay determinadas reglas que siempre se cumplen.

Leí hace tiempo a Milan Kundera reflexionar hasta qué punto las relaciones con los demás no son sino una relación de fuerzas entre nosotros, los humanos.

¿Hasta qué punto nuestras acciones hacia el exterior, hacia el otro, son desinteresadas?, ¿cómo de sinceras son las sonrisas, los favores, las invitaciones a cerveza, las llamadas telefónicas, los abrazos?

Si profundizamos en el alma humana seguro que encontramos que hay mucho de cierto en esa reflexión. Aún con buenas intenciones y cariño sincero puede que nuestro subconsciente nos guíe hacia territorios que nos hacen sentirnos más queridos al querer, menos solos al ayudar, más completos al vernos como útiles al otro.

Entrar en esos terrenos, en cambio, no sé si es del todo sano. No quiero analizar hasta qué punto hay soledad, angustia o frustraciones que expliquen el universo de personas que me rodean y dan sentido a mi vida.

Creo que la aproximación más sana es jugar al juego de nuestros instintos y entender la vida como una prueba en positivo. Utilizar todas nuestras actitudes y calidades para interactuar.

En este mundo duro que nos toca vivir, sin haber elegido, tengo claro que hay que cultivar las conexiones. Yo estoy aquí y ofrezco lo que soy. Tú me aportas tus valores. Aprovechémonos mutuamente, utilicémonos sin complejos, con generosidad y las mejores intenciones.

Como dicen los chinos 'todo lo que no se da, se pierde...'

No dejemos que pasen los trenes y, un día, nos encontremos en medio de ninguna parte.

1 comentario:

Reyes dijo...

Pues sí.
Es mejor mantener una actitud sana , sin importarnos las intenciones de los demás.
Cada uno que cumpla con su propia condición .
Besos.