sábado, diciembre 04, 2010

Censura

A lo largo de nuestra vida, cada día que pasa, nos enfrentamos a situaciones que requieren tomar decisiones que implican, en muchas ocasiones, insatisfacción. Eso nos curte, nos posiciona, haciéndonos menos inocentes, más humanos. Porque frente a la falta de criterio se encuentra la parálisis. Estando paralizados no evolucionamos hacia ningún sitio.

Este humilde blog es visitado por no más de 30 o 40 personas diariamente, muchas de ellas fieles.

Cuando presenté mi última novela en Málaga recurrí a los varios lectores malagueños que tiene este blog. De hecho, una de las primeras personas que comenzó a seguirme 'oficialmente' era un hombre de Marbella, de nombre Miguel.

Para mi sorpresa, ya no estaba entre mis seguidores. Rebusqué entre los comentarios de mis primeros meses de bloguero y lo encontré. Le escribí para enviarle la invitación al acto de Málaga.

Tuve la suerte de dar con él y Miguel aceptó la invitación.

Ya en Málaga me explicó sus motivos para haber dejado de estar entre mis lectores.

'Censuras los comentarios. Tienen que pasar por tu filtro y si algo hemos avanzado en este país es precisamente en la libertad de expresión'.

Entendí su crítica como correcta y traté de darle mis argumentos. No quería ver mi blog con comentarios hirientes, soeces o amenazadores ante los distintos temas que trataba.

Miguel se mostró como un tío encantador, afable y se unió al heterogéneo grupo que cenó en Málaga tras la presentación.

Una semana después me encontré con la primera ocasión en que tuve que dar el tijeretazo. Escribí sobre Puigcercós y su inoportuno, indeseable comentario sobre la fiscalidad andaluza.

Me llegó días después un comentario anónimo poniendo de vuelta y media a los catalanes.

Vivir es tomar decisiones. Seguramente ese lector no vuelva a leerme. Pero en esta humilde página nadie se escudará bajo el anonimato para echar espuma por la boca.

Antes lo cierro.

7 comentarios:

Alforte dijo...

Bien hecho!!!!

Anónimo dijo...

La crítica en público, puede ser durísima y demoledora siempre que se base en argumentos sólidos y razonables que se pueden compartir o no. El insúlto, la gracieta fácil y el empleo de tópicos corresponde a mentes simples que carencen de ideas profundas. Un abrazo.

ÁNTIPODAS (en una gélida Antilla).

Anónimo dijo...

Buenos días, Salva: Comprendo y comparto que ante comentarios fuera de tono tomes la decisición de no publicarlos. Entiendo que el sentido de este Blog es el hacer unas reflexiones en alto y dar a los demás la opción de la palabra al tema tratado, pero dentro de la mesura, la educación y la aportación, de forma que excluyas comentarios vacuos o que falten a esos principios básicos.

En fin, que no es un tema que merezca más comentarios.

ENG

Arezbra dijo...

La única razón lícita que se me ocurre para censurar es no tolerar la falta de respeto. Si hay que censurarse cuando se insulta o se descalifica. Es tu espacio y me parece estupendo que seas tú el que haga la criba de frases que lo llenan.

Un beso de otro malagueño que te lee!

Anónimo dijo...

Cuando abres un espacio público de opinión, así considero yo que es un blog, todo aquel que te lee tiene derecho a opinar. Pero..¿que es una opinión?,.. y ¿qué es el respeto?.El respeto, tirando de diccionario, es la actitud considerada hacia las personas o las cosas.Algo o alguien siempre debe ser respetado por su dignidad. Para mi, también blogero, aunque de otra especie, está claro el criterio de censura: la opinión respetuosa, opinar considerando la dignidad de las personas e incluso las cosas. Me da la impresión que en tu caso por ahí van también los tiros.
Saludos
Montgeron

L.P dijo...

Salvador, yo también soy de las que opinan cómo Miguel y que cuando entro a un blog, me choca que moderen los comentarios, supongo que siempre se pueden suprimir también. Pero después cuando he leído tu texto, pues creo que tienes tus razones.

b7s
L;)

Anónimo dijo...

Con 2 cojones!

Y ahora me lo censuras, jajaj!!

Salu2

Fernando