domingo, diciembre 27, 2009

Air Comet

El tiempo pasa rápido, pensaría estos días Gerardo Díaz Ferrán.

En pocos días, tal vez semanas, estas pobres familias de desheredados que compraron con ahorros de años sus billetes para pasar las navidades con los suyos, en su tierra, habrán olvidado el sofocón.

De hecho, tiene la poca vergüenza de decir que él no hubiera nunca comprado billetes de su compañía.

No sólo no se digna a disculparse, sino que se arroga con menosprecio como incrédulo ante gente tan 'analfabeta', que no sabe que al hacer una compra por internet hay que estar al tanto de las cuentas subterráneas, pagarés sin fondos y mentiras consumadas a los bancos que son prácticas habituales, al menos, en sus empresas.

Y éste es el hombre que se levanta de las mesas de diálogo social con aires de grandeza diciendo en corrillos informales que el Gobierno es un desastre.

Éste, que se permite tener sin cobrar a setecientos empleados y solicita en voz baja el despido libre.

Claro que así no puede funcionar nunca un país en condiciones, señor Ferrán, con gente de su calaña, empresarios que arriesgan los sueños y los salarios de los demás para que usted tenga una silla, de hecho la silla central, de los que hacen empresa en España. ¡Qué mal ejemplo!

Afortunadamente, en nuestro querido país, hay mucha gente que se levanta bien temprano arriesgando su patrimonio para emprender, para sacar adelante negocios que son la clave de una sociedad que se quiere llamar desarrollada y respetuosa con el primer capital con el que cuenta, el humano.

Y pida perdón por el dolor causado. Aunque sea tarde, aunque parezca que es en vano.

1 comentario:

nosequé dijo...

Todo el mundo, incluido yo, llego y hago hasta donde me dejan.