Anoche fue un día de esperanza.
Un manipulador, nacionalista, racista, machista, homófobo, admirador de Putin, de Trump, de Netanyahu, ha firmado su última página gracias a la reacción, tardía pero contundente, del pueblo.
Espero que esta sea una vía de luz que rompa ese muro negro de fascismo que parecía irremisible.
Ya sí me permito viajar a Budapest.
No hay comentarios:
Publicar un comentario