martes, diciembre 30, 2014

Vivir

Conforme pasan los años, los deseos de futuro se diluyen en básicos que se resumen en el 'quiero vivir'.

El conjunto de las ilusiones, imprescindibles para seguir remando, se concretarán a partir de nuestro esfuerzo por estar sanos. Tal vez es una de las principales enseñanzas del transcurrir del tiempo: la vida no hay que darla por supuesta.

No pido a un dios en el que no creo por mi salud, pero hago lo posible por mejorar cada día mis hábitos: comer mejor, hacer ejercicio, dormir bien y evitar el estrés innecesario. Con el tiempo vendrá lo que tenga que venir, pero en la medida de mis posibilidades haré por añadir factores a mi bienestar personal.

Los proyectos, muchos y diversos, tanto propios como ajenos, individuales y colectivos, se irán generando con esfuerzo y ambición.

No sé quién decía que con la edad vamos empeorando en todo, menos en sabiduría, algo nada baladí.

Mis deseos para 2015 son simples, tal vez egoístas: amar más, y mejor, y sentirme bien con mi cuerpo (para poder amar).

1 comentario:

Víctor L. Briones Antón dijo...

Amar mejor es la clave de muchas cosas amigo. Complicado deseo, pero dicen que hay que dar el primer paso... te deseo mucho éxito en todo lo que emprendas.

Un abrazo