martes, diciembre 09, 2014

Incendios

Hay un tipo muy definido de comportamientos -decir de personas sería generalizar en exceso- que basa su fuerza en la provocación.

Me refiero a aquéllos que, con el objeto fundamental de hacerse notar, buscan el conflicto permanente. No digo que haya maldad detrás, porque en muchas ocasiones al desafío sigue una disculpa o aclaración; pero siempre tras haber conseguido ponerte la sangre negra.

Normalmente con una sonrisa y tono pretendidamente irónico lanzan una puya sobre ti, bien en forma de reproche, de comentario acerca de lo que dicen de uno o ridiculizando algún aspecto de tu manera de afrontar las cosas para sacar de ti una reacción visceral que les hace regodearse con cara de preocupación.

'Perdona, no imaginé que pudiera afectarte tanto…'

Hacer daño para poner la herida, incendiar para ofrecerse como el bombero comprensivo que echamos en falta.

Entiendo que es un signo inequívoco de inmadurez, como tantos, el actuar cara a los demás con astucias estudiadas, tan malas como las instintivas, para buscar en el desequilibrio el principio de comunicación.

Una falsa asertividad disfrazada de inocencia para decir con agresividad lo que siempre se puede ofrecer con el discurso sano de quien se preocupa por el otro.

Recuerdo ciertas personas que pasaron por mi vida especialistas en comenzar las frases diciendo 'me han dicho que tú…' y que ya no están conmigo. Huyo de ellas.

2 comentarios:

María dijo...

Pues qué casualidad que hoy precisamente hablaba con mi madre de este tema. Le decía que la edad tiene que servir para algo y yo he decidido que voy a olvidar los convencionalismos e imposturas y voy a alejarme de las personas tóxicas, no creo que tenga por qué aguantar a este tipo de gente que únicamente transmiten negatividad. Voy a ignorar a este tipo de personas, ni siquiera voy a molestarme en disimular. A qué es un buen propósito para el año que viene, Salvador?

Salvador Navarro dijo...

Todos los propósitos que tengan que ver con limpiar... son muy interesantes. Un beso!