domingo, junio 01, 2014

Bengalas

Habíamos decidido tomar una copa como extranjeros en nuestro propio país. Puerto Banús no ofrece opciones propias de turismo nacional, por lo que acercarse allí de fiesta es hacerlo a un lugar pensado para ingleses pijos, rusos de bolsillos rebosantes o buscadores de prostitución de lujo (o no tan lujo).

Nos acercamos al News Café, donde la camarera, una joven española, rápidamente nos aclaró, antes de pedir, que la oferta de alcohol era básica ('esto está montado para guiris') y con menos presteza nos explicó, una vez servidos, que el precio era astronómico.

El bar, donde muchos años atrás pasamos una noche de aúpa, tiene una terraza estrechísima que permite asomarse a los fumadores y a los que, como nosotros, queríamos observar desde alto la pasarela de vanidades que tantos ingresos supone para nuestra economía; lo que nos permitió disfrutar del tortazo que le dio la rubia encargada de la puerta a un viejo que le cogió el culo creyéndolo incluido en la oferta de glamour vacuo del puerto deportivo.

Justo al otro lado del cristal tres inglesas (las caras no dejaban lugar a dudas sobre su nacionalidad) no ocultaban su tedio embutidas en sus trajes de fiesta apretados, con sus piernas blancas y fondonas cruzadas en busca de alguien que les hiciera caso, sin hablarse entre ellas, con el móvil como única compañía al que acudían de vez en cuando.

Un rato después apareció a lo lejos un camarero transportando una bandeja con tres copas gigantescas coronadas por bengalas encendidas que hacían temer por la seguridad contra-incendios del local.

Las inglesas se atusaron y aplaudieron mientras pedían al camarero que las fotografiara con toda esa parafernalia antes de que se acabara la pólvora.

Un minuto después, mientras volvían a sus caras de cuerno jugando cada una con su móvil, Fran me comentó acertadamente:

'Ya están en Londres las imágenes de su divertidísimo fin de semana en Marbella'.

Un retrato impecable, pensé, de la sociedad de nuestros días.


2 comentarios:

María dijo...

En mi opinión, y disculpándome de antemano por si molesto a alguien, Puerto Banús me parece una horterada y una exhibición desmesurada del lujo en su versión menos glamourosa. Y digo Puerto Banús, no Marbella, que es un pueblo muy bonito. Espero, Salvador, que al menos te divirtieras contemplando el ambiente tan.....peculiar.

Alforte dijo...

Jajaja Lo que me he reído con el comentario, Fran tan certeramente mordaz . Me encanta!!!!