martes, septiembre 10, 2013

Anomalía

Leía este sábado, por sorpresa y con gran emoción, un artículo firmado en El País por Xavier Trias, el alcalde de Barcelona, defendiendo la candidatura de la ciudad de Madrid a los Juegos Olímpicos del 2020.

Para no inventarme frases, he buscado el artículo, fácil de encontrar por reciente, en el que Trias viene a decir literalmente 'la de Madrid es una candidatura destinada al éxito'.

Hablaba de emoción, de trabajo bien hecho e incluso se permitía utilizar el futuro, no condicional, para afirmar 'los de Madrid 2020 serán unos Juegos que llegarán a lo más alto'.


No pasaron ni 24 horas para desdecirse y afirmar que la ciudad de Madrid no estaba a la altura de competir con ciudades de la 'categoría' de Estambul o Tokio. Con un punto de aclaración: Barcelona, sí.

No sé hasta qué punto ese tono prepotente en personas tan aparentemente afables forma parte de una estrategia para sembrar el odio.

Y lo escribe un ciudadano de Sevilla que tendría dificultades para elegir entre Madrid o Barcelona, de tanto que me gustan.

Ese mismo día, el conseller de Cultura (ojo, de Cultura) del gobierno catalán venía a informarnos desde un atril de que no somos ciudadanos de un país desarrollado, sino que formamos parte de una anomalía histórica (llamada España).

Como anómalo que soy al formar parte de una anomalía, trato de buscar explicaciones irracionales entre argumentos tan enrevesados y dañinos para intentar entender el porqué de tanta mezquindad.

Hoy es Artur Mas quien se despacha con una comparación entre la gran movilización en pro de los derechos de los negros en la América de mediados del siglo pasado liderada por Martin Luther King, luchador incansable contra el racismo más visceral y los rescoldos de la esclavitud, y la respetable cadena humana de mañana en pro de la independencia de Cataluña.

Incluso los que siempre, y digo siempre, hemos defendido la causa catalana, comenzamos a sentir cierto hartazgo ante discursos tan reaccionarios, ante las mentiras disfrazadas de verdades a base de repetirlas, ante el odio indisimulado a todo lo que suene a castellano, ante la chulería de pensar que a mí, por ser andaluz, la compra diaria me la pagan desde la Generalitat.

Se está sembrando una semilla tan venenosa que hasta el más sensato acabará por decir barbaridades.

No permitamos el odio, no les hagamos el juego. 

Afortunadamente Cataluña es mucho más sensata de lo que nos intentan hacer creer.


5 comentarios:

MARÍA dijo...

Yo, que viajo bastante a Cataluña por motivos personales,constato con pesar cómo los catalanes que viven allí y no se identifican ni han podido ser embaucados con el discurso mesiánico y facilón del Sr. Mas empiezan a sentirse extraños en su propia tierra lo cual resulta, cuando menos, paradójico, pues el argumento más empleado últimamente por CIU para justificar su "cruzada" es la comparación de la situación de la sociedad catalana con la de los afroamericanos en Estados Unidos. Muy osado sería el Presidente de la Generalitat si pretendiera parecerse a Martin Luther King, antes debería renovar su pensamiento con ideales más elevados y dejar de ser tan provinciano cuando se trata de buscar su propio interés, claro.

Melvin dijo...

Qué complicado resulta siempre el segregacionismo... Y más cuando lo económico y político va muy por delante de lo cultural... Toda esa ambigüedad de los políticos catalanes para con el gobierno central, tránsmite más desconcierto que otra cosa. En fin, como bien expones hay formas más dignas de defender una bandera. Sin necesidad de escupir otras... Besotes.

Anónimo dijo...

Particularmente llevo bastante tiempo cansado de los catalanes, de sus lloriqueos para pedir más dinero, por su prepotencia, osadía, soberbia, intolerancia y su hipocresía. Cataluña no es comparable a Escocia por mucho que se afanen. Escocia es realmente un país integrado en el Reino Unido desde 1704 cuando se firmó el 'Act of union' disolviéndose ambos parlamentos. Es decir Escocia siempre ha sido un país independiente a lo largo de su historia luchando contra los saqueadores ingleses, pero ¿y Cataluña? Siempre ha formado parte de la corona de Aragón en la edad Media, lo máximo que ha llegado a ser es condado de Barcelona. Claro ellos dirán que tienen su propia identidad, efectivamente, como los andaluces tenemos nuestra propia idiosincrasia o los vascos la suya.

Hace mucho que Cataluña dejó de ser la región más próspera de España. Hoy es una comunidad lastrada por el despilfarro económico de sus dirigentes nacionalistas que prefieren abrir embajadas catalanas en el extranjero en detrimento de cerrar hospitales públicos.

No hace mucho tuve que tomar un vuelo a Reykiavik desde Barcelona. En la zona de embarque los agentes me hablaban en catalán mientras yo en castellano. No les entendía. En esta situación tan kafkiana me sentía extranjero en mi país. ¿No tenemos una lengua común a todos los españoles llamado castellano? La próxima vez, Cataluña NO gracias.

Manuel

Mario dijo...

Creo que Madrid era una ciudad muy recomendada para ser elegida para los juegos, sin embargo esta semana se ha decidido que sea Tokio. Una lastima que sea una ciudad tan lejos de la nuestra. Yo espero que para los juegos de Brasil, poder obtener Vuelos al Salvador y de allí luego de unos días de playa ir hacia Rio para vivir los juegos

Anónimo dijo...

Després dels vostres comentaris tan "integradors" encara pregunteu perquè volem seguir sense vosaltres???.. Adéu España

PD/ Siento hacer mi comentario en una lengua que no respetais en todo caso solo es la de la madre que me parió.

Salud!!