domingo, septiembre 16, 2012

Poupar

En mis muchos viajes a Portugal, me gusta pasearme con los ojos bien abiertos observando la realidad que nos ofrece este país vecino, tan cercano geográficamente pero a veces tan distante en sus formas, su esencia o sus anhelos.

Tengo la ventaja, dado lo sencillo que es leer el portugués para un español, de poder desayunar hojeando la prensa portuguesa o viajar de copiloto en el coche leyendo la cartelería de sus pueblos. Incluso uno va haciendo el oído a su musicalidad y puede comprender los principales noticiarios o los comentarios de la radio comercial.

Hay una palabra que se repite por todos lados, siendo de aquéllas que necesitan un traductor si no fuera porque se entiende rápidamente al meterla en contexto.

Poupar.

En los anuncios de los bancos, en los reclamos de las gasolineras, en la fachada de los supermercados, en la entrada a los centros comerciales. El poupar lo inunda todo.

En Portugal se viene sufriendo desde hace años lo que poco a poco ha ido llegando a España, en forma de recortes inmisericordes y subida de impuestos brutal.

Al llevar tantos años yendo de forma habitual al Algarve puedo afirmar que se percibe una enorme tristeza en el pueblo llano, en cuanto te despegas un poco de las zonas construidas exclusivamente para turistas de la Europa norteña y te adentras en los pueblos de interior, siempre humildes y solícitos.

A los portugueses no se les puede acusar de haberse metido en grandes burbujas inmobiliarias, ni han destacado por grandes casos de corrupción ni tienen autonomías a las que se pueda acusar de haber despilfarrado el dinero público. Sin embargo, ahí están, sacrificando todo el bienestar conseguido en decenios por un castigo excesivo de los mercados financieros.

Ahora viajas por el país y el único mensaje repetido es uno: Poupar.

Para poupar (ahorrar) hay que ter (tener).

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Salva.

Yo también soy un enamorado de Portugal y es cierto que se percibe mucha tristeza y desencanto.
Aunque no hubo una burbuja tan grande como la española, el despilfarro fue tremendo y el endeudamiento ha sido brutal. No hay más que ver los coches que se ven circular, siendo un país con unos sueldos bastane más bajos que los españoles.
El dinero barato nos ha arruinado a todos por igual.Los pobres del sur de Europa nos tiramos al consumismo desmedido, teniendo unas economías muy débiles.Ahora toca pagar esa locura que nuestros gobernantes permitieron.

Yo me quedo con el sustantivo de poupar, que es poupança (descuento).
Y a pesar de todo,sigue siendo un pueblo extremadamento educado, acogedor y agradecido cuando ven a un español chapurrear su hermosa lengua.

Anónimo dijo...

Yo también he estado en Portugal en dos ocasiones. Una hace diez años atravesando el país hasta el norte y aunque pude apreciar algo más de pobreza que España la situación era muy parecida a nuestro país, es decir un país diferente pero moderno. Diez años después en este mismo año visito Lisboa (la ciudad más próspera de Portugal), me llevé una decepción por la situación tan penosa que tienen en estos momentos. Pude, nada más entrar en el país, constatar que apenas circulaban vehículos por sus autopistas salvo camiones españoles y es que la gasolina en este país es carísima, sus sueldos más bastante más bajos que los españoles y, por cierto, un IVA del 23%. Parecía un país fantasma, muerto, más triste que una cartera sin billetes. Gente educada y amable ( no siempre pobreza y educación van de la mano como en Andalucía) que no dudan en hablarte en español por cortesía. Los edificios del centro muy deteriorados parecía que estaba en mitad del siglo pasado. Lo triste es que este país fue rescatado hace dos años y la situación no ha mejorado nada. Por cierto comer se come muy bien, en eso no ha cambiado Portugal. Pero que diferencia con España, la alegría que hay aquí no la hay allí que son melancólicos por naturaleza.

PD: España va enfilada a ser la nueva Portugal, ¡qué triste! ¿no?
Manuel

Quino dijo...

Hace 3 años invité a un alcalde de un modesto pueblo de 10.000 habitantes situado en el Alentejo a visitar unas instalaciones en la provincia de Sevilla.

El Alcalde, socialista, venía con su chófer, Audi A4 ofical, y dos concejales, todos a gastos pagados.

Nuestro mal es común, se llama "partitocracia", y tengo la teoría de que en realidad la importamos de la Europa del Norte.

Saludos desde Punta Arenas, Patagonia, Tierra de Fuego.

N-2 dijo...

puede ser que los bancos permitieran el despilfarro...pero por qué se les rescatan a ellos y no a las familias?

Anónimo dijo...

Tienes una vision bastante estereotipada, como la de la mayor parte de los espanoles. Y si bien hay algo de nostalgico y rural en la manera de ser habitual de los portugueses... no es menos cierto que nos aquejan los mismos males. Aqui se ha robado, tanto como alli, se han recibido fondos para hacer esas autopistas que tu ves tan vacias (y que en algunos tramos de alta ocupacion les falta "un tercer carril" con respecto al presupuesto inicial, que ya puedes imaginarte donde ha ido); si crees que no ha habido burbuja inmobiliaria date una vuelta por los alrededores de las mayores ciudades y descubriras donde han "mandado" a la gente a costa de despoblar el centro de las misas... que tu ves tan vacio y desangelado (una ley de arrendamiento urbano de 1919 tampoco ayuda)... En fin, no me quisiera alargar... pero no hay que quedarse solo con la "postal", sino con el meollo de las cosas... y ese no te creas que e muy diferente en Portugal o en Espana