sábado, agosto 20, 2011

Orgullo

Estoy teniendo la suerte de finalizar un verano espléndido.

En los tiempos que corren sé que somos afortunados los que nos lo podemos permitir.

A todo ello contribuye el que hace más de quince años entrase a trabajar en Renault, una empresa modelo en el trato a sus trabajadores y en la gestión de los recursos.

Durante todo este período he vivido diferentes estrategias de empresa en las que se iba informando al asalariado de cuáles eran las prioridades a trabajar, cuáles nuestras debilidades y fortalezas así como nuestra posición en el mercado.

Transparencia y preocupación por el personal. Visión estratégica y competitividad.

Gracias a los que formamos la plantilla de la fábrica de Renault en Sevilla, hemos conseguido mantener con orgullo una posición de liderazgo entre todas las fábricas del grupo. Algo que no es fácil conseguir en este deprimido, industrialmente hablando, sur de España.

¿Cómo se alcanza todo esto?

Teniendo sentido de grupo, capacidad de sacrificio y creyendo en nosotros mismos.

Formo parte de una fábrica que exporta a casi todos los confines de la tierra y que ve crecer sus producciones año a año. Pertenezco a una plantilla que no para de reciclarse y formarse. Renault me ha dado la oportunidad de vivir tres maravillosos años en París y conocer medio mundo.

Hay quien me critica que hablo demasiado de Renault en mi blog. Pero es que Renault es parte de mí.

Es la empresa donde me he hecho hombre, que me da calidad de vida, estabilidad, que me ha enseñado que es necesario estar siempre alerta para triunfar y que no se consigue nada si no se trabaja en equipo.

Cuando veo el mercado de trabajo cómo está y las barbaridades que algunos amigos sueltan acerca de sus empresas, yo me reafirmo en mi orgullo Renault.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque en todas las historias de amor hay altibajos y algún desencuentro, sólo puedo estar de acuerdo contigo.

Salu2

Fernando

Anónimo dijo...

Ojalá hubiese muchas empresas así, dondeel factor humano y social sea importante.
Pero tampoco podemos olvidar la lucha de tus compañeros que en octubre del 74 se declararon en huelga. Hubo carga policial, despidos, cierre patronal de la fábrica y manifestación de los vecinos de San Jerónimo que acudieron con ropas y víveres para los trabajadores.Hubo manifestación hasta el Duque, sede de los sindicatos franquistas.Los despedidos fueron readmitidos por sentencia de la magistratura, aunque el acoso que sufrieron en los años siguientes fue durísmo.
Creo que es justo recordar a estas personas y el trato que la empresa daba a sus trabajadores durante la dictadura.

Un abrazo. Antípodas

Anónimo dijo...

Recién llegado a Sevilla de unas espléndidas vacaciones, que al igual que tú, puedo permitirme gracias a pertenecer al mundo Renault.

No puedo más que subrayar todo lo leído en esta entrada.

Saludos
Rivo

P.D.: Por cierto, te transmito las felicitaciones de dos amigas catalanas que han disfrutado con la lectura de "No te supe perder".

Anónimo dijo...

Buenos días, Salva:

Las cosas no ocurren por una sucesión de casualidades o acontecimiento triviales. Si, como relatas, las fábrica de Sevilla es la envidia de las demás, es obvio que ello es el resultado de una buena gestión de la dirección, de saberlo transmitir y de la implicación de todos.

Me alegro por vosotros.

Un abrazo.

ENG

Pablosky dijo...

Hace dos meses participé en una cena de empresas en la que había abundancia de representantes de la administración andaluza.
Salió a relucir los cierres de empresas importantes en la región como Delphi, Astilleros, Santana, ... en oposición con las buenas perspectivas de Renualt Sevilla.
No hay secretos: Renault Sevilla ha sabido mantenerse competitiva en un entorno amenazado por otros paises Low Cost aunque para ello ha tenido que negociar con sus sindicatos y reducir algunos de los beneficios sociales.
La dirección ha estado a la altura haciendo ver las ventajas de los sacrificios y manteniendo un equipo cohesionado a su alrededor pero también ha sabido vender con imagen dentro del grupo Renault manteniendo vivo el interés de mantener viva esta factoría.
Pocos hemos sido conscientes de las luchas mantenidas: No solo hay que ser competitivos, además hay que parecerlo.
Todos estamos contentos y pocos se acuerdan de la congelación salarial que se ha soportado durente tres años.
Durante la cena se dijo que las empresas cerradas no han sido capaces de sufrir, ni de tomar las decisiones del presente para garantizar el futuro; se comentó que, en algunas de ellas, los sindicatos tomaban las decisiones por encima de los criterios de la Dirección. Así les ha ido ...