martes, junio 01, 2010

Horas de más

En los tiempos que corren, este mes mi fábrica ha contratado a 70 nuevos operarios.

Hace unas semanas, pude leer en El Correo de Andalucía una entrevista a José Domínguez Abascal, un antiguo profesor de la Escuela de Ingenieros que actualmente trabaja como directivo para Abengoa, empresa líder en energías renovables en nuestra ciudad, creadora de puestos de trabajo de calidad y fuente de ingresos destacadísima para nuestra sociedad.

En esa entrevista, Abascal hacía un canto a la responsabilidad del directivo para luchar por proyectos, por aumentar la productividad, por potenciar la calidad en el trabajo al mismo tiempo que definía como muy hermoso su oficio.

En mi empresa hay determinados miembros del equipo de Dirección, y pienso especialmente en una persona, que echan más horas en la fábrica de las asumibles por cualquier persona que quiera conciliar un mínimo de vida familiar. A las seis ya está trabajando, come allí y no se va antes de las ocho de la tarde.

No lo envidio ni considero que ésas sean formas de llevar una vida, pero en cambio sé apreciar la importancia que tiene el sacrificio de esa persona para que 70 jóvenes sevillanos firmen el que seguramente sea su primer contrato laboral.

Detrás de cada trabajador que transporta piezas de un lado a otro, que gestiona un almacenillo, que repara motores o que limpia los pasillos de una fábrica de caja de cambios hay un esfuerzo abnegado de personas como ésta que, para más inri, no pierde nunca la sonrisa de la boca ni las ganas de ayudarte cuando le pides consejo.

Sé que gracias a él, entre otros, Renault concedió la fabricación de una modernísima caja de cambios a la factoría de Sevilla. Esto viene a suponer entre 300 y 400 empleos estables en una ciudad que está atrasada en términos productivos. Las cuatro mil cajas de cambio diarias que producimos equipan a cuatro mil coches diarios, que se venden mayoritariamente en el extranjero.

Es una corriente de dinero fresco que entra en casas de familias trabajadoras de forma casi directa.

Observo a este hombre interesarse por cada tema con la misma ilusión del primer día y me digo que no le envidio, ni considero que su vida sea un modelo en el que proyectarse... pero valoro lo que él aporta, con alegría, a nuestra sociedad más cercana.

1 comentario:

nosequé dijo...

Pregunto, este hombre tan trabajador y tan preocupado de los demás, ¿No podría hacer su trabajo en menos tiempo?
Mi experiencia es que los españoles, trabajamos ocho horas o menos y hacemos el "catamañanas" otras dos.
Alguien que está catorce horas en el trabajo, no tiene vida privada (exceptuando empresarios que estén levantando su empresa). Casi seguro.
Llevo trabajando desde toda la vida, muy pequeña; y siempre he querido salir corriendo del curro. Lo que había fuera, me gustaba más.
De todos modos, mis felicitaciones al "currante" por aportar trabajo.
Besis, trabajador