domingo, junio 13, 2010

Frivolidad

Hay una canción de Fangoria que acaba diciendo '¡Viva lo superficial!', y hay veces, no demasiadas, en que pienso que la clave del saber vivir está ahí.

No lo pienso porque sea una persona infeliz, ni porque carezca de sentido del humor, ni por tener una visión trágica del sentido de la vida. Creo.

Lo pienso, en esos momentos de debilidad, porque entiendo la frivolidad como virtud. Y de esa virtud carezco.

Rechazo comparar frivolidad con divertimento, del mismo modo que me declaro absolutamente una persona no aburrida, por muy poco frívolo que sea.

Pero la escasez de esa virtud, que sin duda lo es tener un componente notorio de frivolidad, hace que me resulte atractivísima la gente que sí posee esa capacidad para reírse del mundo, de sí mismos, para no tragar saliva con comentarios en apariencia hirientes.

Tal vez sea una de las razones, sin duda no una razón principal, por las que estoy con mi pareja, por esa enorme capacidad de reírse a carcajada limpia. Tan sana, tan abierta, una risa tan de dentro, sin complejos ni miramientos.

El otro día lo hablaba con Nuria, una mujer hecha y derecha, guapísima, culta, con una vida estable y devoción por su familia, pero que no tiene tapujos para hablar de... para hablar del mundo y reírse de él.

No hay mejor antídoto contra la susceptibilidad que tener un alto componente frívolo.

Siempre hay que estar dispuesto a aprender lecciones.

¡Viva la frivolidad!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Oscar Wilde y Lord Byron, a pesar de sus por distintos motivos, trágicas existencias no podíasn estar equivocados. Dos personas con vidas excepcionales y, para mi gusto, obras imprescindibles.
Lástima que la frivolidad, bien ententida como ellos, sea enemiga de la estulticia ( tan de moda en estos tiempos) y como bien escaso que es sale perdiendo. Lo que realmente temen los mediocres (o envidian) es que uno se ría de todo y de todos, empezando por sí mismo. Por que, entonces, los has desarmado (esos que se toman tan enserio, encantadísimos de haberse conocido). Besos,

M. Dufour

Anónimo dijo...

Querido Salva:
No puedo estar màs de acuerdo contigo ,por fìn un poco de cordura en este blog......
Me adscribo por completo a lo escrito y no admito ni una broma sobre este tema.........He dicho.

Firmado:

Nuria.......y punto.

Anónimo dijo...

El Otro día repusieron en Televisión, la película, “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis”, basada en la Novela de Blasco Ibáñez, no pude evitar sentir estupor ante la “Frivolidad” inicial, de los personajes frente a un mundo que se desintegra a su alrededor.
La Frivolidad como falta de compromiso, desentendimiento, mirar hacía otro lado…no puedo aplaudirla.

La Frivolidad bién entendida, si es reirse del mundo.. y sobre todo de uno mismo, relativizar los pequeños problemas que nos rodean, mirar y disfrutar del lado bueno de la vida..bienvenida¡¡

En cuanto a la susceptibilidad, creo que a los que somos sensibles, hagamos lo que hagamos, y por mucho que frivolicemos…, nunca se nos cura, pero ayuda quererse y saberse querido, aunque sea por unas pocas personas…..
GonzaloRS

Anónimo dijo...

Jejeje,bicheando otras webs,no sé cómo ni de qué manera me he encontrado con la tuya.

Salva,nos conocimos hace muchos años(cuántos ya,madre mía,casi mejor ni pensarlo),creo que era la época en que aún vivías en París.Fuistes de las típicas personas que conoces 2 días,y ya no vuelves a ver.Sólo 2 días me bastaron para saber que había muchas cosas interesantes que contar en esa cabecita tuya,y después de echar un buen vistazo a tu blog,veo que no estaba equivocado.

Me alegro que todo vaya bien,y enhorabuena por lo de tu última novela.

Un abrazo

Guille

Salvador Navarro dijo...

Gracias, Guille... necesito más pistas

Un abrazo,
Salva

Salvador Navarro dijo...

Pistas Guille -> salvador@salvador-navarro.com