lunes, julio 13, 2009

Dudas meditadas

Hace pocos días un amigo me preguntaba por mi opinión acerca de las centrales nucleares. Le comenté que mi posición respecto a este tema era de un bloqueo reflexivo.

Hay numerosas cuestiones a las que dedico mucho tiempo de reflexión sin llegar a tomar posición.

No sé si eliminar centrales nucleares conllevaría aumentar la producción de centrales térmicas, que son unas de las grandes responsables del efecto invernadero con emisiones de CO2 que las nucleares no emiten. No sé hasta qué punto la ciencia avanzará para poder hacer desaparecer la radioactividad de los residuos de las centrales. Me faltan datos para posicionarme.

Sé que la humanidad tiene que hacer lo posible para crear un planeta más limpio, creo en los efectos perversos del cambio climático.

Tengo dudas sobre el consumo en la sociedad actual. Criticamos con fuerza el consumismo, y como tal concepto me parece repugnante. Pero, ¿qué sería de nosotros si no consumiéramos?, ¿qué sería de la actividad laboral si no hubiera objetos que producir porque no se consumen?, ¿qué haríamos con los cientos de millones de trabajadores de este mundo que viven de la industria, los servicios, la investigación? Investigar nuevos productos, ¿para qué? En esa sociedad sólo tendría sentido la producción de los elementos básicos. Todo basado en la agricultura, la medicina, la enseñanza, la justicia… ¿habría suficiente para mantener al ser humano en un mundo ‘hippy’ de no consumo?

Sé, en cambio, que detesto la especulación, el hacer dinero a costa de cualquier principio. Estoy convencido de que las empresas tienen que apurar su pilar humano, dejar de creer que los beneficios deben crecer a costa de cualquier cosa. Potenciar la productividad sin dejar de lado el respeto a las personas.

Tengo dudas y certezas.

Admiro a la gente que tiene una posición clara y contundente acerca de cualquier tema, siempre que sea apoyada en principios y datos, no en radicalismos de barra de bar.

Yo me apunto a la duda reflexiva y los principios firmes.

3 comentarios:

nosequé dijo...

Cuando voy algunas casas y miro todas las cosas inservibles con que se adornan, siempre pienso que es el motor de la sociedad: consumismo.
Salva, se hará los que deciden como ganar más dinero, sin importar como van o vamos a dejar el planeta a quienes nos siguen.
Hace muchos años (creo que desde siempre) en casa hay libros de 2ª mano, plantas salidas de esquejes, piedras y raíces que encuentro en los senderos.
Mi ejemplo no es valido, estaríamos todos en el paro y yo la primera.

Anónimo dijo...

Yo me apunto también a esta reflexión.

Bonito blog. Felicidades.
www.blasismos.blogspot.com

un saludo

Anónimo dijo...

Quizá haya que distinguir entre consumo razonable y consumismo y .La sociedad capitalista funciona gracias a la venta y compra de bienes de todo tipo y eso es así desde que el ser humano superó la fase del trueque.
El ser excesivamente consumista o no, radica en una cuestión de eduación.¿Realmente la mayoría de la gente necesita coches 4x4?.Seguro que no, y es más,nunca circularán por caminos o veredas.¿Para qué un coche que supera los 200km/h cuando la velocidad máxima es de 120?
¿Tiene sentido un plasma de 44" en un salón de 15 metros de una VPO? Es lógico pagar 70€ por persona en un restaurante de esos minimalistas cuando se puede comer sobradamente bien por 25€ en cualquier otro? ¿ No es absurdo pagar 150 por una habitación de un hotel de 4 estrellas en el centro de una gran ciudad,cuando en la misma manzana tienes uno de 3 y que te ofrece prácticamente lo mismo pero por la mitad de precio.

Simplemente se trata de una cuestión de educación y de buen gusto, pero claro en una sociedad tan hortera como la española lo que prima es la ostentación. ED