viernes, mayo 05, 2017

Ostia

Qué ostia me he dado en la Plaza de Cuba. He caído redondo. Tengo las rodillas como los niños chicos, con moratones. Como ese niño chico gamberro que nunca fui.

Iba en zig-zag.

Borracho. Tela. Y feliz.

Nunca supe si se dice ostia u hostia. La u en medio es seguro. Porque detrás suena ´o´.

Me gusta la feria de Sevilla. Es un canto a la vida. Sin excusas religiosas ni mundanas. Beber y bailar. Porque sí.

Iba en zig-zag.

Mi sobrino Iván (daría la vida por él) me dijo a media tarde que se iba a la calle del Infierno. Yo le di dos besos y me sentí mi padre sacando la cartera para darle dinero.

-Ya tengo 30 euros -me dijo- Yo le di 20, por no darle la cartera.

Me he caído redondo en la Plaza de Cuba. Mis rodillas contra el asfalto. Duele. Nadie se ha dado cuenta. Me he levantado como un resorte. ¡Qué ostia!

Buscaba un taxi. Qué gustazo perder la cabeza.

Quería escribir esto, en zig-zag. Antes de acostarme.

Soy pueril y plano. Me gusta mi Sevilla. Vivir. No hay otra cosa. Vivir.

Mañana me arrepentiré. Una mancha en mi blog de 10 años.

Caminaba en zig-zag, pensaba en cuánto quiero a tanta gente.

Y me caí.

De bruces.

Tengo sangre en las rodillas.

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