domingo, marzo 06, 2016

Chalá

Es uno de nuestros últimos descubrimientos: La Chalá. Calle Alfonso XII arriba, en la pequeña plaza de la Puerta Real, un restaurante informal regentado por gente joven con ganas de hacerse un hueco, serviciales y en el mundo, donde te ponen un ajoblanco espectacular que te obliga a repetir cada cierto tiempo, con una carta llena de propuestas mestizas de cocina de aquí y del otro lado del charco y una carta de vinos reducida, bien trabajada y a buenos precios.

El ir entre semana nos hace estar mal acostumbrados. Nos conocen ya por nuestros nombres y nos prestan una atención que fue imposible de mantener este pasado viernes noche, con el local y la terraza repletos de una clientela abundante en turistas y gente interesante.

Eso provocó que nos sirvieran con cierto desorden y a impulsos, pero todo se perdona en los comienzos de un fin de semana, sobre todo cuando hay cosas que celebrar.

El ajoblanco se hizo esperar, pero llegó. Fran se esmeró en hacerle una foto al tarro de cerámica donde lo sirven; la comida no sólo se disfruta con el paladar y las presentaciones también forman parte del hermoso ritual que supone una buena cena.

La sorpresa llegó cuando, un par de horas después, oíamos nuestro habitual recital de jazz en el hotel Colón, con la impresionante Rosie Dee al micrófono: Google enviaba un mensaje a Fran diciéndole si autorizaba a asociar la foto de su galería, el ajoblanco, a la página del restaurante La Chalá.

Nos quedamos a cuadros.

Fran dijo que sí e inmediatamente apareció la foto en la primera posición de búsqueda del restaurante.

Yo miré al techo del salón del hotel Colón, pensando si alguien estaría fotografiando mi gintónic para asociarlo a la promoción de los futuros conciertos de la cadena Meliá.

No hay comentarios: