martes, enero 21, 2014

Fucking

Era muy temprano por la mañana, fin de semana. Iba por la calle Torneo medio dormido a coger una de las bicis de alquiler para el paseo matutino de desayuno y periódico. De pronto, de entre los matojos, salió un mendigo borracho con ganas de bronca. Para mi sorpresa tenía un perfecto acento británico. Yo, que no llevo bien los sustos, di un bote de pánico cuando me gritó con su mal aliento a la cara:

I hate your fucking country!!!

Cuando me repuse del sobresalto me limité a mirarlo con cara de guasa. ¡Qué ganas podía tener ese hombre envejecido e iracundo de venir a emborracharse y despotricar al mismísimo fucking country!

Lo que no sabía es que tras de mí venía un tipo grande que no se tomó con tanta calma como yo los exabruptos del guiri asaltapaseantes. Cuando éste se lanzó hacia él con la botella de whisky en la mano:

I hate your fucking country!!!

El otro le respondió, indignado, con toda la rabia de un españolito estándar de inglés de parvulario:

Me too!!!


4 comentarios:

Gincrispi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gincrispi dijo...

Nos puede la ira. Somos así.
Marca España.
Saludos, Salvador.

Reyes dijo...

Buenísimo.
Casi cinematográfico.
(sin casi).
Un abrazo.

Anónimo dijo...

La verdad es que en una situación como esa uno no sabe cómo reaccionar. Según te pille el cuerpo en ese momento puedes tomártelo con calma e intentar ponerte en la piel de ese individuo que en definitiva es una biografía fracasada, vete a saber por qué. Son personas como nosotros que en un determinado momento de sus vidas lo pierden todo incluso la cordura y la mesura de sus actos. O bien reaccionar de manera agresiva porque realmente no tenemos que aguantar tales exabruptos.

A mi me causa una gran pena de la situación tan calamitosa que tenemos y lo peor es que el futuro no es nada halagüeño.

Saludos, Manuel