viernes, enero 15, 2010

Conflictos eternos

Hay una serie de situaciones en la vida que exigen posicionamiento. Te puede tocar cerca o lejos, pero se suele tener opinión.

¿Quién no ha discutido sobre el enfrentamiento israelo-palestino?, ¿cómo poder quedar indiferentes?

Cuando hay argumentos sólidos por ambos lados, cada cual abraza una causa en función de su ética, sus compromisos morales o religiosos, su desgana, su pasión, su pesimismo o sus ganas de vivir.

Precisamente uno de estos puntos mayores de la complejidad humana es el tema del aborto. Y parece que los que defendemos sin ruborizarnos el derecho de la mujer a abortar no tengamos ganas de vivir, o queramos hacer la puñeta a una criatura, tengamos instinto asesino, seamos muerte, oscura y sangrienta muerte.

Yo tengo razones sobradas para defender el derecho a la mujer a abortar.

Hay quien opina que lo que hay que fomentar es la educación sexual. Estoy al cien por cien de acuerdo. Pero es ingenuo pensar que por mucho que uno eduque no llegarán embarazos indeseados.

Habría que enseñar a beber, pero siempre habrá alcohólicos. Habría que enseñar a comer, pero siempre existirá la obesidad incontrolada. Habría que enseñar a utilizar preservativos, pero puede fallar, olvidarse, dejarse uno llevar, equivocarse. Y una equivocación no puede costar tan cara.

Ante estos embarazos sobrevenidos hay quien implora piedad por el futuro niño, enviarlo a una casa de acogida o darlo a la familia. Es un argumento fuerte, pero tiene sus connotaciones morales. Basan su razonamiento en dos principios: la vida es sagrada y el feto es una persona.

Efectivamente, el feto es vida. Pero no es ni de lejos una persona.

Y el feto de una mujer que no quiere tener a su hijo es un proyecto de vida desgraciada.

Claro que sí, que si se le da la oportunidad de nacer puede ser una persona maravillosa. Ese feto puede llegar a ser un futuro Obama, un Vicente Ferrer, un gran investigador... o una persona sin más.

Pero si se aborta no se mata a nadie. Se mata un sueño, tal vez. La ilusión de una nueva criatura, seguro. Pero no se asesina a nadie.

Porque si llevamos el razonamiento al extremo estaríamos matando niños cada vez que nos ponemos un preservativo, cada vez que decidimos no hacer el amor una noche.

Abortar tiene que ser un plato difícil de tragar para la mujer que se ve obligada a abrir sus piernas para quitar un trozo de futura vida. Un drama para ella, sin duda.

Para mi modesto entender, apoyar la penalización del aborto es jugar con populismo. Es cantar a la vida con argumentos equívocos y, más veces de las deseadas, mezquinos.

Atacar el derecho a abortar me parece cobarde, taparse los ojos a la realidad de la existencia humana.

Con cada aborto se mata un proyecto de persona que nunca existirá, se termina una ilusión, seguro. Pero no se asesina a nadie. Nadie existe.

Fomentemos una educación sexual sana, y ante los errores o la ignorancia, demos los medios como sociedad civilizada que somos. Primero la pastilla del día después, y si es tarde, una ley de plazos bien estructurada y respetuosa con el alma humana.

Sí, creo profundamente en una ley de plazos, que despenalice el aborto, respetuosa con el alma humana.

El aborto no es historia de asesinatos, el aborto es un drama personal.

7 comentarios:

nosequé dijo...

“Y una equivocación no puede costar tan cara.”
Creo que no he salido muy cara
“Y el feto de una mujer que no quiere tener a su hijo es un proyecto de vida desgraciada”.
….de una mujer y un hombre, que no quieren tener a su hijo…disculpa, me faltaban esas tres palabras.
“cada vez que nos ponemos un preservativo”
..perfecto, simple, un detalle de respeto a nosotros mismos
“la penalización del aborto”
La mujer es la victima; es absurdo. Es una herencia de todas las injusticias que han padecido muchas mujeres.
“Atacar el derecho a abortar me parece cobarde”
Acompañaría en su dolor a cualquier mujer que quiera abortar.
“Primero la pastilla del día después, y si es tarde, una ley de plazos bien estructurada y respetuosa con el alma humana”.
Lo primero sería el respeto y la compresión, por parte del hombre.
La pastilla, es una bomba de hormonas que descompensa a la mujer de un modo terrible. Lo primero es saber que “no queremos hijos” y actuar como personas generosas.
“El aborto no es historia de asesinatos, el aborto es un drama personal”
Totalmente de acuerdo.
Un abrazo muy fuerte Salva, por incluir este tema en tu blog.

Anónimo dijo...

Independientemente de estar o no de acuerdo contigo, te doy mi más sincera felicitación por tu valentía al exponer públicamente tu opinión sobre un tema tan delicado, tabú para algunas muchas personas, como es el aborto.

Asimismo te doy las gracias por publicar mis comentarios a tus reflexiones.

Estoy totalmente de acuerdo contigo cuando dices:”Fomentemos una educación sexual sana, y ante los errores o la ignorancia, demos los medios como sociedad civilizada que somos. Primero la pastilla del día después, y si es tarde, una ley de plazos bien estructurada y respetuosa con el alma humana.”

Sin embargo, me parece igual de respetable la defensa del derecho a la vida, porque si bien se puede tachar de cobarde el ataque al derecho al aborto, igualmente se podría tachar de egoísmo o de falta de compromiso con la humanidad el ataque al derecho a la vida.

Siempre apoyaré y aplaudiré a las parejas, o a las mujeres sin pareja, que decidan seguir adelante con un embarazo, aunque éste haya sido indeseado, fruto de un error, y a pesar de que sepan que ello les supondrá un cambio de vida radical.

Lo considero un acto de valentía, de coraje y de generosidad.

Igualmente apoyo y aplaudo la decisión de abortar cuando se tenga claro que esa criatura va ser una desgraciada, porque no va a tener unos padres responsables o porque no se le va a poder dar una vida y educación digna debido a necesidades económicas, enfermedades, etc.

Lo considero un acto de sentido común, de responsabilidad.

Lo que no acepto bajo ningún concepto es que se hable con intrascendencia de este tema. Nunca defenderé actitudes de chavales que dicen que no usan preservativo porque no les da la gana; y si la novia se queda embarazada, pues que aborte. Vamos, como el que va al dentista a sacarse una muela.

Éste es el tipo de abortos que se evitarían con una educación en valores, con una educación sexual sana y sin una propaganda frívola de las ventajas del aborto.

Demos los medios para evitar embarazos indeseados o para interrumpirlos dentro de unos plazos lógicos, pero igualmente, defendamos el derecho a la vida y concienciemos a esa parte de la sociedad que trivializa sobre el tema, de que el aborto es una tragedia personal y no la justificación de un acto irresponsable.

Un saludo
Rivo

nosequé dijo...

Rivo, la educación en los colegios vale en ciertos contextos de poco. El "eso no me pasa a mi", está en boca de los chavales. La educación se da en casa. El problema es que habría que empezar por los padres, que son incapaces de ver a sus hij@s con 12 años, cuando las hormonas empiezan a salir de los poros a raudales, mayores sexualmente. Pero no les importa que sus hij@s aborten y no les traigan el “problema” a casita. Deberían pensar que un preservativo también es bueno para montones de enfermedades que muchos de esos crios, arrastraran toda su vida. La enfermedad no es machista, es demócrata, va para todos.

Anónimo dijo...

Efectivamente "nosequé", habría que empezar por los padres, aunque estarás de acuerdo conmigo en que esos padres de hoy en día, fueron los hijos y los alumnos de hace unos años...

Un saludo
Rivo

nosequé dijo...

En el siglo pasado con mis padres, se habló de sexo cuando parí y mis padres entre los suyos me temo que nunca. En este país durante 40 años fuimos asexuados y los niños venían de París.

Abrazotes

Anónimo dijo...

Veràs Salva,yo creo que los dramas lo son o no segùn se sientan ,uno de los problemas que estàn empezando a extenderse con el aborto(y con otros muchos
asuntos)en esta sociedad nuestra
tan irreflexiva,es que se ofrece
siempre la soluciòn aborto como ùltimo recurso sin que ni siquiera represente la posbilidad de un drama(drama como proceso duro
de auto reflexiòn sobre una situaciòn dificil que nos toca de lleno),se acude al mèdico de turno
a que me "liberen del problema",
porque nadie es responsable de nada,y por supuesto tantas veces como haga falta.
Dices que el feto es un"proyecto de vida desgraciada",discrepo,por
suerte el futuro no siempre es previsible,ese es uno de los motores de nuestra vida.
Y desde luego para mi el centro
de la cuestiòn ni mucho menos està
en penalizar a la mujer,sì al con-
trario en pensar que mientras que
el obeso o el alcoholico se penali-
zan a si mismos sufiendo las consecuencias de sus excesos,en el
caso del aborto el penalizado es el
feto que podrìa nacer.
Digo todo esto por supuesto,man-
teniendo yo mis dudas sobre què ha-
rìa en un caso de violaciòn o mal-
formaciòn,p.ej.
De lo que sì estoy segura es de
que el camino que hemos tomado es
el màs facil para apartar el pro-
blema de nuestras vidas ,pero no
de nuestra ètica que deberìa abo-
gar por una polìtica de apoyo a la
vida.Pero claro esto es màs compli-
cado y tiene connotaciones poco
"progresistas".

Nuria

Mario Simonovich dijo...

Hay algo que obvviás: el trauma post aborto.
Si el aborto genera angustia (en eso coincidimos), entonces ¿para qué?
¿No es mejor contener, acompañar y asistir a la embarazada? (así hacen en Chile y tiene la menor tasa de muertes por aborto en Latinoamérica)
Soy periodista y hace unos meses entrevisté a un hijo de discapacitada violada. Hoy tiene 20 años.
Sea lo que sea vi a una persona. Primero fue feto, obviamente.
También a una mujer que fue abusada por su padre, quedó embarazada y decidió tenerlo.
El trauma fue la violación, no tener el hijo.
Viéndolo al corto plazo, lo tuyo suena a coherente. A largo plazo, para nada.
Te dejo para que escuches esas entrevistas:
http://abortonopunible.com/