martes, noviembre 11, 2014

Judas

Haber sido educado en un colegio religioso con un claro ambiente de derechas no debe implicar ningún conflicto, salvo si desde muy temprano tienes claro que ni sientes el catolicismo como algo mínimamente creíble ni tu forma de ver el mundo se asemeja a aquéllos que votan al PP.

Es mi caso.

Mis recuerdos del Claret, todo hay que decirlo, son emotivos y alegres. La realidad de las meriendas en casas de amigos llenas de banderas de España con el aguilucho tardé tiempo en descubrirla. Haber vivido en estado de shock la muerte de Franco es disculpable porque era el sentimiento general en clase. Escuchar barbaridades sobre determinados conflictos sociales quedó atrás porque tuve la fortaleza de escoger qué era lo que me interesaba de ese entorno marcado por tradiciones, misas de domingo y mucha gomina. Encontré gente encantadora desde mis tres o cuatro años hasta los dieciocho en que salí de esas aulas que ahora veo con cariño, aunque supiese que encontrar el mundo de la universidad me iba a proporcionar un aire fresco que me alejaría para siempre de esa parte de la sociedad sevillana frente a la que me siento tan extraño.

En ese entorno se vituperaba todo lo que tuviera que ver con lo diferente; lo 'progre' entendido como piojoso y comunista, lo homosexual tratado con escarnio, las libertades entendidas como sacrilegio, con un lenguaje afortunadamente casi desaparecido a día de hoy.

Recuerdo el desprecio con el que se recibió la victoria de Felipe González entre mis compañeros. 'Diez millones de mierdas', así decían, que votaron por un cambio imprescindible en un país que necesitaba como agua de mayo un vuelco. Y ante esos insultos, a quienes eran mis ídolos, el esmirriado jovencillo que era yo asentía, ocultando así la ilusión con que con quince años vi las lágrimas de emoción de mi madre en el mitin final de Felipe en el Prado de San Sebastián dos días antes de que la izquierda por fin gobernara mi querida España.

De esa época recuerdo mi lucha casi siempre perdida por no ser un Judas más. Tiempos lejanos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Por suerte, de adultos, podemos y debamos alejarnos de tóxicas amistades de mantillas y "arribaespañas"

Anónimo dijo...

Sí, aún hay mucho señorito engominao de arribaespaña pero también mucho pogre al que se le llena la boca hablar de igualdad, socialismo. Sí, igualdad entre ellos para robar a mansalva y tonto el último en meter mano a la caja de caudales públicos. Aquí no hay color político.

Recuerdo la entrada triunfal de los socialistas allá por 1982, supuso una bocanada de aire fresco a esa España rancia que dejaba atrás. Ese aire fresco pronto se tornó en aire viciado y malsano. Salieron a la luz los numerosos casos de corrupción que hicieron de los socialistas unos socialistos.

Ellos (PP y PSOE) son los culpables de este descontento y malestar del pueblo y el germen de los nefastos populismos que amenazan con convertir España en una república bananera.

María dijo...

Estoy de acuerdo con el anterior comentario. Tengo un vago recuerdo de ese triunfo de Felipe González y la emoción de los mayores de mi familia por la victoria. Sin embargo, parece que algo ha fallado, porque la pillería y la inmoralidad se ha demostrado que no tiene tintes políticos, ni ideología conservadora o progresista. Actualmente, PSOE y PP únicamente se diferencian porque unos son un poco más religiosos que los otros, (o aparentan serlo). Políticos, empresarios, Casa Real, Sindicatos, funcionarios...........algunos progres y otros conservadores, algunos en la cárcel y otros imputados, algunos rezando a un crucifijo y otros a la Pasionaria, pero todos iguales en definitiva y sálvese el que pueda. Habrá que desandar el camino y empezar de nuevo, digo yo, porque ya empiezo a tener un verdadero problema para identificar mi ideología con lo que tenemos actualmente.

Anónimo dijo...

PP, PSOE... ¿Nadie habla de IU? ¿Y los planes de pensiones que todos, incluidos a los de UPyD,les pagamos a través de la UE? Todavía estamos esperando a que Rosa reponda a la pregunta de Gonzo. iPAD, iPHONES, ADSL en sus casas pagados con nuestros esfuerzos, y luego dicen separar vida pública y privada. Si quieren tecnología que se la paguen ellos, amén de esos 1.800 euros mensuales añadidos a sus sueldos no sujetos a tributación, como los 120 euros/día por dietas...A mí también me duele España. SIGAN VOTANDOLES

Anónimo dijo...

Corruptos los hay en todos los partidos políticos y en todos los gremios, pero yo sigo y quiero seguir creyendo que no todos los partidos son iguales, ni que los valores que defienden de solidaridad y justicia sean comparables.

Quizás sea un optimista pero también quiero creer en esta nueva ola de políticos de izquierda que están irrumpiendo en sus partidos.

Un abrazo

Pepe