domingo, mayo 19, 2013

Rocío

Resulta sencillo criticar al otro, pero la crítica propia casi siempre se toma como agresión.

Echo en falta en los medios andaluces una visión crítica con determinados fenómenos asociados a nuestra cultura.

La romería del Rocío, por ejemplo.

Desde el respeto, todo se puede analizar y todo es opinable, de ahí que me resulte extraño que no haya una mirada crítica hacia esta tradición centenaria de la Andalucía más occidental.

Quizás porque haya miedo a que a uno se le tache de menos andaluz, de amargado, cascarrabias o bicho raro, el caso es que en la prensa andaluza, incluso diría que a nivel nacional, no se trata este fenómeno desde un punto de vista analítico.

Lo escribe quien tiene amigos, pocos, a quienes el Rocío les parece una de las experiencias personales cumbres cada año.

Mezclar fiesta y religión no es algo nuevo ni el Rocío deja de ser una romería entre miles que existen en nuestra geografía, sin embargo resulta poco edificante ese espectáculo de vivas a la Blanca Paloma estando hasta las trancas de alcohol.

Los lunes de Pentecostés prefiero ni encender el telediario, porque no me enorgullezco del espectáculo que todas las televisiones ofrecen del salto de la reja. Empujones, fanatismo, gritos exaltados y música por sevillanas.

Es suficiente, para algunos como yo, tomar un poco de distancia para comprobar el espectáculo dantesco que supone esta tradición.

¿Es cultura? Seguramente sí. ¿Es reprobable? Seguro que no. ¿Tiene derecho la gente a divertirse y olvidarse del drama diario que para algunos supone mantener una vida digna? Y tanto que sí.

No digo lo contrario, cada cual es libre de ejercer sus tradiciones, cantarlas a las cuatro vientos y apoyarlas con todas sus fuerzas.

Pero también tengo yo derecho a compartir mis impresiones, nada positivas, acerca de lo que representa esta tradición, a mi entender caduca, altiva, desfasada, excesiva, poco ejemplar, vanidosa y vacía.

No dudo de que haya quien la viva con intensidad espiritual, ni de la capacidad de muchos para soslayar la parte religiosa y entregarse al cachondeo; y de sobra está pensar que cada uno hace con su cuerpo lo que quiere.

Simplemente manifiesto mi extrañeza porque no haya una parte de la opinión pública crítica, mi sentimiento de turbación al contemplar las imágenes, la convicción de que es una publicidad pésima para mi tierra y mi ilusión de que con el tiempo, dentro de algunos siglos, seamos un poco menos folclóricos y algo más civilizados sin perder nuestro espíritu alegre, vividor y luminoso.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo tampoco termino de entender esta romería.
Conozco a gente muy devota de la Virgen del Rocío, que desaprueba esas actitutdes fanáticas fuera de lugar en pleno siglo XXI.Me parece vergonzso el espectáculo que se monta en el salto de la reja o la forma de llevar a la Virgen por la aldea.Eso si que es fanatismo y falta de respeto.Y lo peor son esas hordas de romeros que con su complicidad degradan una manifestación religiosa. No lo soporto.

ANTÍPODAS.

Alforte dijo...

AMÉN !!!!!
Yo también tengo esa sensación de vergüenza ajena cuando cada año ponen las imágenes del salto de la reja y me pregunto ¿porqué no será una categoría olímpica? y enseguida me respondo ¡porque no pasaría el control anti-doping!
Bsote

Nacho dijo...

Además, luego nos sorprendemos de ver en TV imágenes de los musulmanes dando vueltas a la Piedra Negra en la Meca, o de los indios en el Kumbhamela. No es muy diferente a esto.

http://es.wikipedia.org/wiki/Kumbhamela

Reyes dijo...

Me gustas porque eres un sevillano inteligente.
Comulgo con tus impresiones y te abrazo por la lucidez que a veces nos representa.
Gracias.
(por cierto eres sevillano no??es igual,andaluz seguro).

Las Cosas dijo...

Respeto tu opinión, faltaba más; además, no podía ser de otra manera (a el respetarla, me refiero).
Este es uno de los ejemplos de "mi teoría de los completos"... ¿Puede uno compartir la afinidad hacia algo y detestar/discrepar a/con parte de ese algo? ¡Claro!
Pasa con cosas como ser de izquierdas, ser activista de una corrala, ser pijo hasta la médula, gustarte el Rocío, ser liberal, ser conservador, ...
La distancia ayuda a ver, sí, pero todas las partes, las buenas y malas... Hay, también y además, que quererlas ver...
Mi mirada es crítica, mucho; y hace 2 domingos hice el traslado desde Almonte hasta El Rocío.
Y para mí, como para esos pocos que mencionas, ha sido un "8000".. Habemos muchos "escaladores" que vamos de 8000 en 8000; y algunos te embaucan.
Me gusta leerte, aunque a veces me cueste...
Desde el respeto y la admiración, saludos.
;)