martes, abril 09, 2013

Sampedro

Seres humanos como el que nos acaba de dejar son los que dan sentido a nuestro paso por el mundo.

Personas que se plantean la existencia en términos de dignidad, compromiso con el que sufre, que son críticos furibundos contra el poder del dinero y la ignominia a la que la obsesión por él nos conduce, que se mojan por defender los derechos de los que nunca han tenido nada, personas así son las que nos deben servir como guía para vivir la vida con una alegría auténtica.

Aún embelesado por la lectura de La sonrisa etrusca, una novela siempre presente, con José Luis Sampedro me pasa como con Saramago, que está la persona por encima del escritor.

En él la ética tomaba forma humana, con los defectos inherentes a ésta pero incólume al desaliento.

Cuando una persona es coherente hasta el último momento, su muerte llega incluso a tener sentido para redondear una vida completa.

Dicen que pidió un Campari antes de morir, se lo bebió y quedó dormido para siempre.

Te queremos mucho.

Muchos.

2 comentarios:

Alforte dijo...

Un gran humanista, pero por encima de todo un buen hombre. Descanse en paz.

Anónimo dijo...

José Luis Sampedro se habría negado a trabajar por y para una empresa como Renault.
Para mi era un ejemplo de coherencia, no como otros.